domingo, 31 de diciembre de 2017

RE:Sensemayá: Der unbekannte Revueltas


Meine Damen und Herren, hoy es día de San Silvestre para los devotos de la Iglesia católica, se dice que es así para conmemorar a Silvestre I, 33°vo Papa entre los años 314 hasta su muerte acaecida el 31 de diciembre del 335 de la era cristiana, desde aquel entonces todos los nacidos en el 31 de éste mes decembrino es sugerente que sean nombrados Silvestre como muestra de fe al santo Patrón religioso en su día, muy comúnmente, en hogares del culto católico. Ese fue el caso del matrimonio de Gregorio Revueltas Gutiérrez y Ramona Sánchez Arias, cuyo hijo primogénito (el hermano mayor de una familia de Doce!!), Silvestre, vendría a este Mundo la noche del 31 de diciembre de 1899 dando su primer respiro y llanto en el diminuto Santiago Papasquiaro, Durango, cuando las Bandas de ésta localidad marchaban por sus calles tocando a todo Son y Tambora al mismo tiempo que los más pequeñines jugaban y reían a ritmo sincopado a su vez que los más grandes bailaban o bebían mezclándose entre sí, el cielo nocturno se pintaba con fuegos artificiales y cientos de cohetes tronaban por doquier para anunciar la llegada de un Nuevo Siglo (nadie sabía en aquel entonces que un "Gigante" había nacido entre ellos).

Han pasado 118 años desde aquel singular día y por tal motivo en éste sitio al igual que como cada fin de año (desde que éste Blog existe y hasta que el mismo o el administrador perezca), nos es debido rendir Tributo y Veneración al más grande y solemne compositor mexicano que haya nacido en ésta Tierra, Silvestre Revueltas, y como muestra de ello está éste excelente álbum de la -extinta Camerata de las Américas junto a Enrique A. Diemecke e invitados, que es una bien condensada antología orquestal, de ensambles y de cámara, principalmente les sugeriré la escucha de dos obras, la primera es El Afilador, una especie de cuadro impresionista (al estilo de Toulouse Lautrec, figurativamente) del México de los 20's a través de un sujeto peculiar que hasta hoy día se le ve recorrer las ciudades más concurridas: el afilador de cuchillos, la música de ésta pieza evoca perfectamente el temple y carácter de dicho personaje, como segunda recomendación es el Parián, pieza coral con orquesta de cámara y con letra de Carlos Barrera, ilustra el ambiente de un Mercado genérico mexicano con pregones de comerciantes y cuchicheos de comadres (una obra bastante chusca pero genial).

Por último para concluir la bitácora anual de Música Iberoamericana de Concierto del 2017, quiero reconocer el apoyo brindado por los anónimos colaboradores (especialmente de los bien conocidos Martín de la Rosa y mi paisano Beto Xolo) que en el transcurso de éste (y anteriores) año[s] han ayudado a traeros a vosotros nuevos registros discográficos, también aplaudir a La Falange por su diligencia en dispensados servicios y agradecer a todos los visitantes de éste blog suyo por haberme permitido un año más instruirlos por cada reseña que aquí lean, les deseo a tod@s un Feliz Año Nuevo y que la Providencia nos depare un mejor 2018. Heil!

Silvestre Revueltas (1899-1940)
"Troka" Pantomima infantil bailable (1933)
"Cuauhnáhuac" (primera versión para Orquesta de Cuerdas, 1931)
Cinco Canciones para Solistas y Ensamble Instrumental (1932/37)
Escenas Infantiles para Ensamble de Cámara (1938)
Cuatro Pequeños Trozos para Dos Violínes y Violonchelo (1929)
"El Afilador" (1924, versión del compositor para Septeto de Alientos, 1929)
"Parián" para Soprano, Coro mixto y Orquesta de Cámara (1934)
"Sensemayá" Canto para Matar a una Culebra (primera versión para Ensamble de Cámara, 1937)

Soprano: Lourdez Ambriz
Baritono: Jesús Suaste
Director: Enrique Arturo Diemecke
Cuarteto Latinoamericano
Camerata de las Américas
Octeto Vocal Juan D. Tercero
316 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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viernes, 29 de diciembre de 2017

RE:Chávez: Obras de Cámara



En el medio artístico mexicano del siglo XX la figura de Carlos Chávez simboliza la manifestación más cristalina del establishment en la Música (el mismo concepto representativo lo son Octavio Paz en la Literatura y Diego Rivera en la Pintura [muralismo] por mencionar ejemplos), ergo, es complicado hacer una dicotomia entre su vida de artista (que creó y juzgó todo en base a su individualidad en afinidad con ideas de carácter universal) dela del hombre político que ejerció cargos públicos de fuerte injerencia (no es error considerar a Chávez como la mente más brillante que haya sido la cabeza del INBA desde que fue fundado) y que gracias a ellos se colocaría en el pedestal que a día de hoy se mantiene (también razón por el cual varios músicos y artistas, que no simpatizaban con su ideario institucional, no gozan aún del debido reconocimiento en la historia cultural del país). A pesar de lo anteriormente dicho la artisticidad de Chávez no está puesta en duda y he aquí un disco que sintetiza lo mejor de su obra compositiva para ensambles de cámara que se pueda hallar.

Trataré de ser breve, en orden cronológico Energía es la obra más temprana incluida en éste álbum y perteneciente a un periodo juvenil, no obstante es de la más vanguardistas (experimentación tímbrica y poliritmias yuxtapuestas) en todo el catálogo del compositor, fue escrita en 1925 a petición de Edgard Varèse (personaje que -por mediación de Juan José Tablada- Chávez conocería en su primera estancia en Nueva York) para ser interpretada en alguno de los conciertos auspiciados por la International Composers' Guild, por causas desconocidas el estreno se postergaría hasta el 15 de junio de 1931 en la Salle Gaveau de París en concierto (patrocinado por la Pan American Association of Composers) de la Straram Orchestra dirigida por Nicholas Slonimsky. Xochipilli fue compuesta para la exposición "Veinte Siglos de Arte Mexicano" (misma razón por la cual Blas Galindo compondría sus Sones de Mariachi) que se efectuó entre el 16 y el 29 de mayo de 1940 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, la pieza sirvió para acompañar las ilustraciones del Codex Florentinus durante el recorrido, su primera interpretación corrió a cargo del compositor dirigiendo a una orquesta integrada por músicos mexicanos y estadounidenses. La Toccata para instrumentos de percusión es una de las dos obras más difundidas de Chávez (la otra es la bien sabida Sinfonía India) en vida y para la posteridad, fue compuesta en 1942 por encargo de John Cage (quien -yo supongo- esperaba algo denso, extremo y poco convencional pero hallaría una obra ortodoxa en sus recursos), su estreno se realizó en el Palacio de Bellas Artes el 31 de octubre de 1947 por la Orquesta del CNM dirigida por Eduardo Hernández Moncada.

En 1943 la prestigiada coreógrafa Martha Graham comisionaría a Chávez la música para un Ballet de cámara originalmente nombrado La Hija de Cólquide, el argumento de ésta obra dancística es psicológica y gira en torno a la princesa Medea y su encuentro con Jasón, cuando se estrenó en el Plymouth Theatre de Nueva York el 23 de enero de 1946 se anunció el ballet como Dark Meadow, el instrumentaje de la obra es para dos cuartetos (uno de alientos madera y el otro de cuerdas) y musicalmente se construye sobre recursos modales (en alusión a la temática de la Grecia clásica) para mejores efectos temperamentales, posteriormente extraería del material original del ballet una Suite para Doble Cuarteto y el Cuarteto de Cuerdas No. 3. Ya para finalizar, Tambuco para seis percusionistas pertenece al periodo de mayor madurez del compositor, el principal interés de la obra es su "principio de no repetición", fue compuesta por demanda de la Mrs. Clare Boothe Luce y estrenada el 11 de octubre de 1965 por el Ensamble de Percusiones de Los Angeles dirigido por William Kraft.

Carlos Chávez (1899-1978)
"Xochipilli" una Música Azteca imaginaria para cuatro Alientos y seis Percusionistas (1940)
Suite para Doble Cuarteto del Ballet "La Hija de Cólquide" (1943)
"Tambuco" para seis Percusionistas (1964)
"Energía" para nueve Instrumentos (1925)
Toccata para Instrumentos de Percusión (1942)

Director: Eduardo Mata
Pan American Chamber Players (Camerata de las Américas)
273 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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martes, 26 de diciembre de 2017

Gomes: Il Guarany


El siglo XIX en Brasil se caracteriza por sus vertiginosos cambios políticos y sociales que más de una vez redefinirían la concepción cultural e identitaria del país, tras la inminente invasión de los ejércitos de Napoleón hacia la península ibérica, el príncipe regente Don Juan junto a toda la Casa Real de Los Bragança arribarían a Rio de Janeiro a principios de 1808 trasladando a la Colonia los poderes y el gobierno del imperio portugués, siete años después el Virreinato se elevaría a categoría de Reino y consolidada en 1822 la independencia emergería el Imperio (dividido en dos periodos monárquicos entre la tempestuosa Regencia 1831/40), tras la decadencia del mismo se consagraría en 1889 la República federal (aboliendo la esclavitud Sí! pero igual trayendo sus turbulentos segmentos) que hasta nuestros días se ha mantenido, pero como todos vosotros sabéis que el desarrollo de las Ciencias y las Artes en una Nación siempre son dependientes de la estabilidad, el buen entendimiento y (sobre todo) del Capital financiero, nos centraremos Hoy en dar referencia de “la figura musical más emblemática del Brasil decimonónico” en tiempos del apacible reinado de Don Pedro II, él es nada más y nada menos que Antônio Carlos Gomes.

El hijo menor de Pedro de Alcântara había asumido las responsabilidades como Emperador del Brasil en 1840 a la edad de 14 años y aunque siendo muy joven para tal carga, la historia cultural brasileña iniciaría con ello uno de sus periodos más esplendorosos, principalmente porque su Monarca era demasiado astuto e inteligente para dirigir su Nación y siempre se mostraba dispuesto a auspiciar el fomento de las Artes en la misma, tal cual como lo había hecho su familia previo a la abdicación de Don Pedro I en 1831, cuatro años antes de que Don Pedro II tomase el poder nació Nhô Tonico (como lo nombraban su más allegados) el 11 de julio de 1836 en Campinas, estado de São Paulo, dentro del seno de una familia de músicos, su padre Manoel José Gomes (casado con Fabiana María Jaguari Cardoso) era músico provinciano de medios modestos que a través de los gajes del oficio se convirtió en director de Bandas, una tía suya llamada Joaquina era cantante lírica y su hermano mayor José Pedro, diestro violinista, también figuró como director de Ópera, a temprana edad aprendería de ellos las bases teóricas de la Música, a tocar el Piano al igual que otros instrumentos y un gusto muy refinado por la Literatura, más tarde en su adolescencia ayudaría al sostenimiento de su numerosa familia dando clases particulares y tocando en la orquesta de su padre, a partir de los 15 años escribiría sus primeras obras (valses, cuadrillas y polcas) y tres años después, en 1854, compondría la Missa de São Sebastião que denotaba ya su incipiente talento y misma que sería apreciada por las autoridades clericales de su localidad, al año siguiente debutaría como pianista profesional.

A inicios de 1859 compone su Missa de Nossa Senhora da Conceição (dedicada al Dr. Mamede José Gomes da Silva) siendo estrenada el 25 de febrero del mismo en Campinas, al poco rato escribiría su Himno Académico con letra de Bittencourt Sampaio para ser presentado en un concierto benéfico de la "Sociedad para la Protección de Artistas" y rápidamente haciéndose célebre entre los estudiantes de la Facultad de Derecho de São Paulo (mismo que hasta el día de hoy aún se canta en dicha institución), de ahí en adelante empezaría a entablar relaciones con nobles y aristócratas, en junio del corriente viajaría a Rio de Janeiro para buscar una audiencia con Don Pedro II, gracias a la intermediación de la Condesa Luisa Margarida lograría el músico entrevistarse con el emperador, a finales del año ingresaría al Imperial Conservatorio de Música para perfeccionarse en composición con Gioacchino Giannini por los siguientes dos años, tras graduarse produciría su primera ópera, A Noite do Castelo (con libreto de José Amat y siendo basada en la novela de Antônio Feliciano de Castilho), estrenada en el Teatro Lyrico Fluminense el 4 de septiembre de 1861, por el buen acogimiento de la misma S. M. lo congratuló designándolo "Caballero de la Orden de la Rosa". El Teatro municipal de Rio vería su siguiente ópera, Joana de Flandres (con libreto de Salvador de Mendoça), estrenarse  el 15 de septiembre de 1863, siendo también recibida con beneplácito y considerada superior a su anterior obra, ante tales éxitos Don Pedro II, ampliamente convencido del potencial del joven compositor, le otorgaría una beca para estudiar en Europa (se dice que era deseo del Emperador que Gomes estudiase en Alemania para que absorbiera los ideales de Richard Wagner pero la Emperatriz Doña Teresa Cristina decidió que el destino fuese Italia). El 8 de noviembre de 1863 partiría en el navío inglés Paraná con rumbo hacia Lisboa siendo despedido por una multitud entre familiares, amigos y admiradores, todos deseándole el mejor de los éxitos en su ida al viejo mundo, arribaría a la capital portuguesa a finales de mes para entrevistarse con el Rey Fernando II quien expediría la carta de recomendación que Gomes presentaría a Lauro Rossi, en ese entonces director y maestro de composición del Conservatorio de Milán, para ingresar a tan prestigiada institución, desde enero de 1864 estudiaría arduamente con Rossi por los siguientes dos años y en su último curso con Alberto Mazzucato, terminando así su formación en tres años (que usualmente se concluía en cuatro) y recibiéndose con honores como maestro compositor.

Llegaos aqueste punto por fin citaremos el asunto principal de todo éste monólogo: Il Guarany

Corría el verano de 1867, era una tarde común y tranquila en Milán cuando el compositor Gomes paseaba por la Piazza del Duomo hasta que en su andar escuchó a un pregonero decir "Il Guarany! Il Guarany! Storia interessante dei selvaggi del Brasile!" motivo que despertaría la curiosidad del músico y acercándose al vendedor le compraría un ejemplar -traducido al italiano- de la novela O Guarani (1857, primera parte de la Trilogía indianista) del brasileño José Martiniano de Alencar, lo leería e inmediatamente lo mostraría a Antonio Scalvini y entre ambos nacería la idea de llevar al teatro lírico tan original historia:

La acción tiene lugar en los alrededores de Rio en 1560, varios aventureros españoles y portugueses  liderados por Don Antonio de Mariz se dirigen a su Castillo trayendo a un compañero asesinado por una mujer indígena tras una fallida expedición, Don Antonio intuye que la tribu Aimoré prontamente los habrán de atacar, por ello elige a Don Alvaro para organizar la defensa del Fuerte y, si sale victorioso de la contienda, le promete la mano de su hija Cecilia, ella quien realmente está enamorada del jefe de la tribu Guaraní, Pery, debido a que él la había rescatado anteriormente de unos indígenas salvajes, empalidece al recibir la noticia de su arreglado compromiso, a pesar de ello en un momento de intimidad, confiesa su amor a Pery e inmediatamente la corresponde, seguido el acto a la noche siguiente, Pery deambularía por la Floresta cantando elogios por su amada hasta que divisaría una reunión de renegados españoles encabezados por Gonzales conspirando contra Don Antonio para robar el oro y raptar a su hija, Pery, habiendo presenciado tal confabulación, emprende la ida hacia el Castillo mientras que por otro lado, Cecilia aguarda intranquila el regreso de su amado, de repente Gonzales irrumpe por la ventana en sus aposentos causando un tumulto hasta que una flecha lo hiere en el brazo, ésta había sido lanzada del arco de Pery al momento de su llegada y trayendo consigo a Don Antonio, para mala suerte de todos, a excepción de Gonzales, la tribu Aimoré empieza su asedio al Castillo y una vez concluido y todos heridos, Cecilia y Pery caen prisioneros, al llegar a la aldea indígena Cecilia es presentada ante el Cacique quien se muestra maravillado por la belleza de la mujer blanca deseando hacerla Reina de su tribu, en cambio la ventura de Pery, que bien sabían  los Aimoré de su amistad con Don Antonio, es ser desmembrado y devorado por su gente. Los preparativos se efectúan al día siguiente, a hurtadillas Cecilia visita a Pery en su prisión para liberarlo y que escape, pero él le advierte que sí lo libera no escaparía y enfrentaría al Cacique y sus hombres. La ceremonia empieza con la invocación de los dioses pero en medio de la exaltación los portugueses junto a Don Antonio y Don Alvaro invaden con artera milicia y liberando a los prisioneros, no obstante en la disputa Don Alvaro fallece. De regreso al Castillo, Don Antonio sabe que el Destino esta sellado, Gonzales y sus aventureros han unido fuerzas con los Aimoré para eliminarlos de una vez por todas, el padre quiere que su hija viva y por ello Pery le sugiere una vía secreta para marcharse y evadir a los intrusos, Don Antonio no se muestra seguro de dejar a Cecilia en las manos de un No creyente de la fe católica, desistiendo de sus antiguos ídolos, Pery es bautizado por el hidalgo y le ordena, despidiéndose entre amargos llantos, abandonar el Castillo junto a su hija, al poco rato arribarían todos los enemigos y al momento de que Don Alvaro y Gonzales se encararon el uno al otro, cientos de barriles de pólvora estallaron y derrumbando todo alrededor, los enamorados ven a la distancia el Castillo sucumbir.

Por razones desconocidas Scalvini no pudo terminar el libreto y concesionó la labor a Carlos d'Ormenville quien una vez terminado el libreto lo daría al compositor, trabajaría por los siguientes dos años en su obra. Y es así como Il Guarany se llevaría a escena el 19 de marzo de 1870 en el prestigiado y único Teatro alla Scala de Milán con un estrepitoso éxito que dio gloria y fama perpetua al compositor y su obra, el estreno en Brasil se realizó el 2 de diciembre de 1870 (en ocasión del 45° cumpleaños de Don Pedro II) en el Teatro Lyrico Fluminense e igualmente recibida con clamor por su público, de ahí en adelante en menos de 15 años la ópera se presentaría victoriosamente por todo el mundo occidental: Londres (1872), Santiago de Chile (1873), Buenos Aires (1874), Viena (1875), Bruselas, Barcelona y Montevideo (1876), San Petersburgo y Moscú (1879), Lisboa (1880) y [ver hasta abajo] Nueva York (1884). Así que ya saben, he aquí una historia con mucho Drama para vuestras emociones. Rasga o Coraçao.

Antônio Carlos Gomes (1836-1896)
"Il Guarany" Ópera en cuatro actos (1867/69)

Director: John Neschling
Soprano: Verónica Villarroel (Cecilia)
Tenor: Plácido Domingo (Pery)
Tenor: Marcus Haddock (Don Alvaro)
Tenor: Graham Sanders (Ruy-Bento)
Barítono: Carlos Álvarez (Gonzales)
Bajo: Hao Jiang Tian (Don Antonio de Mariz)
Bajo: John-Paul Bogart (Alonso)
Bajo: Pieris Zarmas (Pedro)
Bajo: Boris Martinović (Il Cacico)
Orchester der Beethovenhalle Bonn
Chor und Extrachor der Oper der Stadt Bonn
848 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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Il Guarany de Antônio Carlos Gomes tuvo su estreno en México el 22 (repitiéndose el 23, 25 y 27) de diciembre de 1883 en el –antiguo, glorioso y llorado- Gran Teatro Nacional en producción de la compañía italiana de Napoleón Sieni, las reseñas de la crítica publicadas en los periódicos "El Monitor Republicano" y "El Nacional" se mostraron favorables y adversas a la vez, una de éstas fue escrita por Melesio Morales (bajo el seudónimo París), los curiosos podrán fácilmente encontrar en la Web referencias aqueste Tema, por otro lado me pregunto ¿Por qué está ópera no se presentó en Francia si ésta era la capital de la ópera en el siglo XIX? No les parece raro? Bueno, quizás no sea algo relevante saber.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Moncayo, Ponce, Revueltas


Tras el Ocaso los cielos se resguardan bajo un manto umbrío, los cuerpos celestes resplandecen poco a poco en la soberanía de la Noche estrellada y el aire sopla veloz porque se torna más ligero, este oportuno ambiente sosegado irradia esencias que a los eruditos infunden creatividad y devoción al Numen (Enigma y Nimiedad entre espiritistas y seres materiales), praná etéreo para las Artes y sustancia intangible de la Ciencias, por él es que toda Creación individual tiene derecho a manifestarse por un bien colectivo. La noche ascética es la Morada del conocimiento.

Mi recomendación para hoy son las Estampas Nocturnas de Manuel M. Ponce, una Suite para orquesta de cuerdas en cuatro movimientos que nos exhorta al uso lúdico de la imaginación libre y volátil, un noctambulo recorrido que nos traslada a las cámaras del Rey Sol para bailar una Giga, una canción de cuna en el alto sentimiento popular que nos sumerge en una fantasía donde Puck (personaje escurridizo del Sueño de una Noche de verano de Shakespeare) con risas y travesuras concluyen el viaje previo al amanecer de un nuevo Día. La vida es sueño.

José Pablo Moncayo (1912-1958)
"Huapango" (1941)
"Bosques" (1954)

Manuel María Ponce (1882-1948)
"Estampas Nocturnas" Serie Sinfónica para Orquesta de Cuerdas (1912-23rev.)

Silvestre Revueltas (1899-1940)
"Sensemayá" Poema Sinfónico (1937-38rev.)*
"Redes" (1935, Suite de Erich Kleiber 1943)*

Director: Eduardo Mata*
Director: Sergio Cárdenas
New Philharmonia Orchestra*
Orquesta Sinfónica Nacional de México
355 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers


domingo, 17 de diciembre de 2017

RE:OSIM


Gente, con este álbum francamente muy entusiasta no soy, lo comparto únicamente con el propósito de hacerles llegar un registro de Nahuales y Chaneques de Manuel Enríquez y Cubanerías de Luis Pastor a dispensa de que no existen otras grabaciones disponibles de las mismas, las demás podrán  fácilmente encontrar en éste u otro sitio mejores interpretaciones de aquellas, en resumidas cuentas, el álbum es para ociosos y curiosos.

Alberto Ginastera (1916-1983)
Nos 1 & 4 de la Suite del Ballet "Estancia" Op. 8a (1941)

Dietrich Buxtehude (1637-1707)
Chacona en Mi menor (Orq. de Carlos Chávez, 1937)

Manuel Enríquez (1926-1994)
"Nahuales y Chaneques" (2002)

Arturo Márquez (n.1950)
Danzón No. 2 (1994)

Luis Pastor (n.1966)
"Cubanerías" (2003)

José Pablo Moncayo (1912-1958)
"Huapango" (1941)

Johann Strauss II (1825-1899)
"Trisch-Trasch" Polka Op. 214 (1858)

Director: Sergio Ramírez Cárdenas
Orquesta Sinfónica Infantil de México
258 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

sábado, 16 de diciembre de 2017

RE:Zarabandeo: Música Latinoamericana para Clarinete y Piano


Si se puede considerar pertinente asignar géneros a los instrumentos musicales, el (la) Clarinete es con toda seguridad una Dama, única e incomparable entre toda su especie, versátil por su vasto ambitus y enormemente rico en sus cualidades tímbricas, su cuerpo cónico de naturaleza híbrida puede cambiar entre blanco y negro de forma nítida y espontánea, la producción de su sonido se debe a la vibración de una lengüeta simple sujeta a una boquilla semiabierta y ésta es la razón principal por el cual la emisión directa del aire (aliento) se comporta como un espectro a través de la extensión del tubo hasta su salida del pabellón (bueno, también hay que considerar la ausencia de todos los pares de la serie de armónicos).

Aquella es una descripción bastante vaga pero concisa de mi compañera que va conmigo a todas partes (en realidad son dos las que actualmente cargo porque tengo mis Buffet RC en Sib y en La, gajos del clarinetista ^^) desde los 10 años hasta hoy día y hasta que la Providencia lo permita, a pesar de que sigo en el camino de la formación (lo cual en la Música nunca acaba) y aun no soy lo que se puede definir como un excelente instrumentista (digo, no tengo una producción discográfica que me avale, Jah!) me veo en la necesidad de presentaros a alguien que Sí lo es, se trata del Maestro Luis Humberto Ramos (mi actual mentor) quien en esta ocasión protagoniza junto a la pianista Camelia Goila un recorrido por la América española seleccionando un repertorio elocuente y adecuado para deleitar nuestra escucha, en primer lugar me gustaría recomendar la bella canción La Pampa y la Puna cuya letra es obra del escritor y periodista Ricardo Walter Stubbs y puesta metro en música por el peruano Carlos Valderrama Herrera quien originalmente la había titulado Nocturno Incaico, la balada narra la exaltación de un viajero argentino tras enamorarse apasionadamente de una hermosa mujer andina al visitar el Perú, la pieza se volvió tan famosa que hoy día es considerada como el "Himno nacional no oficial del Perú" y eso habla bastante bien de ella (la presente versión de Marco Mazzini asigna la parte original vocal para que sea cantada a través del bello y cálido timbre del Clarinete), seguidamente las obras de Carlos Guastavino (la Sonata y Tonada y Cueca) la una romántica y la otra de corte nacionalista respectivamente, ambas fueron compuestas por petición de su compatriota el clarinetista Luis Rossi (a quien además están dedicadas, naturalmente), continuando en una senda más ligera hallarán en la música de Paquito D'Rivera un acentuado sabor caribeño, en cuanto al Zarabandeo de Arturo Márquez (obra que a la sazón titula el álbum de éste día) mencionaremos que es de las mejor logradas obras en todo el catálogo de su autor (está dedicada a Luis Humberto Ramos y mismo que trabajó conjuntamente con el compositor para dotar la pieza de una gama técnica exuberante), por parte de Astor Piazzolla y los (tres de seis) Estudios Tanguísticos vale mucho recalcar su variedad rítmica y melódica, finalizando, los Cristales de Horacio Uribe son una combinación de lenguaje postonal con un vertiginoso cromatismo (de vez en cuando).

Carlos Guastavino (1912-2000)
Sonata para Clarinete y Piano (1969)
Tonada y Cueca para Clarinete y Piano (1965)

Carlos Valderrama Herrera (1887-1950)
"La Pampa y la Puna" Canción (1918, Trans. de Marco Mazzini para Clarinete y Piano 2003)

Paquito D'Rivera (n.1948)
Contradanza y Vals Venezolano (Nos. 6 & 4) de la Suite de "Aires Tropicales" (1994, Trans. de Marco Rizo para Clarinete y Piano 1996)

Arturo Márquez (n.1950)
"Zarabandeo" para Clarinete y Piano (1995)

Astor Piazzolla (1921-1992)
Estudios Tanguísticos Nos. 3, 4 & 5 para Flauta solo (1987, Trans. del compositor para Clarinete y Piano 1989)

Horacio Uribe (n.1970)
Cristales para Clarinete y Piano (2000)

Clarinete: Luis Humberto Ramos
Piano: Camelia Goila
252 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers


sábado, 9 de diciembre de 2017

Solatino: Gabriela Montero


Eres Alegría Latina!! canto vigoroso y encantador, baile excitante y veleidoso, lienzo florido de colores y escenario ideográfico del Mundo compuesto, tu expresión mueve y modula los ánimos de forma vehemente y melódica siendo agradables para El Primer Móvil y las estrellas fijas de Nuestra América.

El Piano es Todopoderoso, su banco es un trono y su teclado constituye la matriz del sonido, en el álbum de hoy la radiante Gabriela Montero con Rumba y Candela (o si prefereis mejor con Salsa y Picardía) hace gala de su maestría en el instrumento y ha seleccionado un repertorio que bien podemos denominar como una verdadera Comparsa itinerante o toda una epifanía delas fuerzas telúricas del sentir latinoamericano.  Zur Weltverständigung.

Ernesto Lecuona (1895-1963)
Nos. 6 & 3 de la Suite de "Danzas Afro-Cubanas" (1912/30)
Nos. 2 & 3 de la Suite de "Danzas Cubanas del Siglo XIX" (1912/28)
¿Por qué te vas? (No. 4) de la Suite de "Danzas Cubanas" (1925/29)
Nos. 4, 6 & 1 de "Andalucía" Suite Española  (1919/27)

Gabriela Montero (n.1970)
Cinco Improvisaciones

Antonio Estévez (1916-1988)
Nos. 12, 2 & 17 de "17 Piezas infantiles" Álbum para Piano (1956)

Alberto Ginastera (1918-1983)
Nos. 10 & 3 de "12 Preludios Americanos" Op. 12 (1944)
Sonata para Piano No. 1 Op. 22 (1952)

Ernesto Nazareth (1863-1934)
"Odeon" Tango brasilero (1910)
"Brejeiro" Tango brasilero (1893?)
"Fon-Fon" Tango brasilero (1913)
"Carioca" Tango brasilero (1913)

Teresa Carreño (1853-1917)
"Mi Teresita" Kleiner Walzer (1896)

Moisés Moleiro (1904-1979)
"Joropo" Danza (1940)

Piano: Gabriela Montero
222 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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Un aporte que es nuevamente auspiciado por Martín de la Rosa, vielen Dank!

lunes, 4 de diciembre de 2017

Morales: Ildegonda


A mis apreciad@s visitantes de este sencillo sitio, sabed que un día como Hoy pero del año 1838 nació -en la capital del país- el primer músico que dio gloria y fama a México en la vieja Europa, esto gracias a un Drama lírico intitulado Ildegonda que se presentó no en cualquier ciudad, sino que en la mismísima cuna del mundo de la Ópera, la perla toscana, Florencia en 1869, pero ¿De quien estamos hablando? Ahh pues se trata nada más y nada menos que de Don Melesio Morales, con plena seguridad, el compositor mexicano más destacado del siglo XIX y autor de mas de 150 obras que van desde los formatos más chicos hasta lo más grandes en diversidad de géneros vocales e instrumentales (a excepción del Concerto y -en su concepción alemana- la Sinfonía) bajo la acentuada influencia del bel canto. Su corpus principal son sus 11 óperas de las cuales el compositor solo pudo ver cuatro de ellas representadas en vida, una quinta se estrenó en el año 2000 y las otras seis están perdidas, inconclusas o destruidas, de todas ellas, la ya mencionada Ildegonda es un "hito en toda la historia musical mexicana" y en breves sabrán el porque de esta afirmación, pero antes, me es debido contextualizar aquel México decimonónico que, gracias a mi libre albedrío, podré relatarles sin los nefastos filtros que el oficialismo de estado siempre impone.

Tras el derrocamiento del Imperio de Agustín de Iturbide en marzo de 1823 a causa del Plan de Casa Mata, se instauró la primera República federal en noviembre del mismo, trece años después España reconocería la independencia consumada en septiembre de 1821 y para el año 1836, el centralismo reemplazó al federalismo ocasionando un masivo descontento entre la población y se promovería el levantamiento armado en varios frentes de todo el país contra el injusto gobierno centralista, en este ambiente de Caos las más poderosas potencias de su momento, como Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, vieron a México como una presa fácil para sus intereses dentro de las poco éticas tácticas de la geopolítica internacional, los problemas se agravaron con el filibusterismo de la Secesión de Texas que realizaron agentes gringos infiltrados como terratenientes y mismos que declararían la independencia de esta región en 1836, su principal argumento era que no aceptaban la ley que abolía la esclavitud implementada por el gobierno mexicano. Entre 1838 y 39 Francia intervino -para ampliar su esfera de influencia económica- directamente en México en la absurdamente denominada "Guerra de los Pasteles". En 1840 se separa toda la península de Yucatán (cuyo movimiento separatista estuvo fuertemente financiado por agentes británicos y mismos que lograrían que Belice se separara definitivamente de Yucatán en 1893) y al año siguiente haría lo mismo Tabasco, este regresaría a la República en 1842 y el primeramente citado lo haría (una vez concluida su primera Guerra de Castas donde cerca de 10,00 mayas se levantaron contra todos los no mayas) hasta el retorno del federalismo en 1848, dos años atrás y a raíz de la anexión de Texas a los Estados Unidos, México declararía la guerra a su vecino del Norte y dela cual no saldría airoso, el desenlace fue la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo en febrero de 1848 y con ello se perpetuaría la perdida de los territorios de Alta California (declarada ilegalmente en 1846 como República por colonos estadounidenses) y Nuevo México. En todas estas desgracias, ya sea para bien o para mal, el factor en común era el General Antonio López de Santa Anna y cuando este en 1853 volvió a tomar la presidencia por onceava vez en su vida, el rechazo hacia su persona era general y fue la mecha que encendería la Revolución de Ayutla en 1854 (encima ese año hubo una brutal epidemia del Cólera!!), el triunfo de esta daría pauta a la división de poderes entre la Iglesia y el Estado, preludiando así la Guerra de Reforma efectuada desde el primer tercio de 1858, cuando Benito Juárez tomo la presidencia, hasta los inicios de 1861. Al término de este conflicto México estaba divido por políticos conservadores los unos y liberales los otros, el Pueblo sumido nuevamente en la miseria y el Gobierno con la imposibilidad de continuar con el pago de la deuda externa, por esta última causa Francia intervendría por segunda vez al país desde enero de 1862 hasta mediados de 1867, retirándose poco meses antes de la caída del Segundo Imperio mexicano que encabezaba Maximiliano de Habsburgo. De ahí en adelante Juárez seguiría en el poder reeligiéndose una y otra vez hasta su muerte ocurrida el 19 de julio de 1872, le sucedería Lerdo de Tejada para el turno presidencial 1872/76, en su mandato se radicalizarían las leyes liberales causando el enfado de la Iglesia católica y a sus seguidores (que en aquel entonces eran la mayoría de la población), pero para establecer de una vez por todas la Paz, el Orden y el Progreso en la Nación, el General Díaz vencería en 1877 con el Plan de Tuxtepec todas las adversidades y anarquismos que reinaban en el país y así, abriría un nuevo episodio en nuestra historia. El Porfiriato

Ese fue a grandes rasgos el turbulento panorama del siglo XIX en México, una época que pareciese que todo estaba destinado a la tragedia pero que dentro de esta, el espíritu romántico que hoy nos atiende, Melesio Morales vivió, se instruyó, se enamoró y murió, fue hijo de Trinidad Morales y de Juana Cardoso quedando huérfano de madre a la tierna edad de cuatro años, al cumplir los nueve inició sus lecciones básicas en música con Jesús Rivera pero al poco rato los continuaría en la Academia del canónigo Agustín Caballero con el profesor Felipe Larios (1817-1886), desafortunadamente, en medio de la guerra con EUA, la academia tuvo que cerrar por falta de fondos pero Larios continuó dando clases particulares al joven Melesio, su primera obra la compuso bajo su tutela cuando tenía doce años, un vals para Piano titulado El Republicano, seguiría escribiendo canciones, polkas y valses hasta adquirir todo el conocimiento que Larios pudo transmitirle, de ahí en adelante la vida del joven músico sería una combinación entre la composición empírica, la enseñanza particular y el aprendizaje autodidacta. En 1858 tomaría clases (más bien consejos) de Instrumentación con Antonio Valle (1823-1876) y empezaría a esbozar su primera ópera, Romeo y Julieta (concluida en 1862), a principios de 1860 ingresaría a la Academia de Música de Cenobio Paniagua (el primer compositor en escribir una ópera en el México independiente) con quien estudiaría por los siguientes dos años y en 1861 asumiría la cátedra de Armonía hasta finales de 1862 en la citada academia, la cual tuvo que ser clausurada debido al desarrollo de la intervención francesa en el país, pero si bien, entre el corto lapso de julio del 62 a febrero del 63 hubo una relativa calma durante el conflicto, Morales pudo realizar (pese a endeudarse con muchos) el estreno de su Romeo en el Gran Teatro Nacional con la compañía escénica del italiano Amilcare Roncari el 27 de enero de 1863, siendo acogida por el público y la critica de buena manera, este hecho le produjo la confianza para escribir su segunda ópera, Ildegonda, entre 1864 y 1865. En este periodo y una vez instaurado el Imperio de Maximiliano, Morales se relacionaría con varios personajes de la élite financiera e intelectual mexicana, como lo fueron el abogado José Urbano Fonseca, el escritor Manuel Payno (famoso por la novela Los Bandidos de Río Frío), el diputado y empresario Rafael Martínez de la Torre, Antonio Landgrave (funcionario público de fuerte influencia) y al magnate industrial Antonio Escandón (el hombre más rico y poderoso del México de la segunda mitad del XIX), entre otros, de hecho su primera esposa Ramona (con quien contrajo matrimonio en 1864) era hija del señor Landgrave, con ella tendría a su hija Enriqueta y a su hijo Julio.

Para mediados de 1865 la compañía de Annibale Biacchi era la encargada de las funciones de ópera en el renombrado Gran Teatro Imperial, Morales (quien ya estaba en buenos términos con las autoridades imperiales) propuso al empresario italiano su Ildegonda pero éste se negó, argumentando que una ópera mexicana afectaría sus intereses en los negocios, la respuesta no únicamente indignó al Maestro sino a todo el "Club Filarmónico" (una sociedad filantrópica compuesta por algunos de los citados señores) y a un contingente de estudiantes de la Escuela [Nacional] de Bellas Artes, todos ellos se manifestarían la noche del 14 de noviembre de 1865 durante una presentación de Un ballo in maschera de Giuseppe Verdi y exigiendo la puesta en escena de Ildegonda, ante el escándalo, Biacchi aceptó el montaje de la obra pero exigió la suma de $6,000 pesos de plata, la cuota se cubrió (gracias a la donación de Manuel Payno y a la subvención que dio el emperador) y ésta se vio por fin estrenada el 27 de enero de 1866 en el Gran Teatro Imperial, acudieron todas sus amistades, el emperador Maximiliano y la emperatriz Carlota junto a toda su corte, el compositor y la obra recibieron buenas criticas y tras el éxito de la misma, Maximiliano le ofreció una beca para estudiar durante los siguiente 3 años en Italia. En abril de 1866 arribaría a París con la esperanza de que algún teatro se interesase en su obra pero al no hallar uno decidió trasladarse a Florencia, allí entablaría amistad con Teodulo Mabellini estudiando con él por el resto de toda su estadía, compondría mucha música por estos años (más de 60 obras) pero al enterarse de que Maximiliano y el Imperio habían capitulado su estancia se vio puesta en peligro (compondría a mediados de 1867 su sinfonía-himno Dios salve a la Patria), al mismo tiempo varios aristócratas se exiliaron al viejo mundo, uno de ellos, Antonio Escandón optó por residir en Francia por un largo tiempo, el músico viajaría a París para encontrarse con el respetable acaudalado para dar total referencia de su intrincada situación y buscar su apoyo, afortunadamente el Sr. Escandón accedería a sufragar su estadía y sus estudios hasta el primer trimestre de 1869, pasarían muchos meses de ardua instrucción con Mabellini y en todo este transcurso re-compondría toda su Ópera extendiendo las escenas además de dotarla de una nueva, elegante y fresca orquestación. Y ya, tras un sin fin de dificultades y habiendo sido elegido por la Providencia un 6 de enero de 1869 en el Real Teatro Pagliano (desde 1901 conocido como Teatro Verdi) de Florencia, Ildegonda fue aplaudida y aclamada en un mar de elogios por todos los asistentes, de esa manera Melesio Morales (¡¡recibió 18 llamadas al escenario!!) logró lo que ningún músico mexicano había alcanzado hasta ese entonces, demostrar su Arte y ser reconocido por su talento en el Viejo Mundo. ¡La gloria suya era la gloria de México!

A su regreso a México en junio de 1869 fue recibido como un héroe en la Estación de trenes Buenavista por una enorme multitud llena de entusiasmo y clamor, se organizaron tres fiestas en su honra, en la tercera de ellas celebrada el 7 de junio en el Teatro Iturbide y a la cual también asistiría el presidente Benito Juárez y todo su séquito, acudiría Felipe Larios para obsequiar a su antiguo alumno un vals para Piano titulado El Mexicano por su triunfo en Europa.

Melesio Morales (1838-1908)
"Ildegonda" Ópera en dos actos (1864/65-67/68rev.)

Director: Fernando Lozano
Soprano: Violeta Dávalos (Ildegonda)
Mezzo: Grace Echauri (Idelbene)
Tenor: Raúl Hernández (Rizzardo)
Tenor: Edilberto Regalado (Falsabiglia)
Barítono: Ricardo Santín (Rolando)
Bajo: Noé Colín (Roggiero)
Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez
Coro de la Escuela Nacional de Música de la UNAM
702 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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Por cierto, este Drama lírico de Melesio Morales, tras casi 125 años de su estreno definitivo, se montó para la inauguración del Centro Nacional de las Artes (suceso ocurrido a finales del sexenio de Carlos Salinas de Gortari) el 24 (y repitiéndose el 25 y 26) de noviembre de 1994 (la presente grabación es un registro "en vivo" de estas funciones), éste estupendo recinto (donde actualmente se localiza la Escuela donde yo estudio) fue construido previo a la más desastrosa crisis económica que haya azotado a México en los últimos 50 años, justo un mes después de la inauguración del complejo se desató la brutal recesión. Me parece extraño ¿A poco No?

sábado, 2 de diciembre de 2017

RE:100 años de Música Mexicana para Piano


Una Centuria es un pequeño intervalo en el Tiempo, si bien, una edad muy longeva para los Seres Humanos (algo inusual que pocos logran) mientras que para la vida de una Nación es, a duras penas, un periodo relativamente corto en su propia existencia, aun así, 100 años no son fáciles de resumir ni de describir y en especial si se trata del complejo Siglo XX en este bonito país multicultural llamado México, por ende, solo nos referiremos en torno a la Música bajo el protagonismo que su Majestad el Piano puede abarcar en los compactos 74 minutos del presente álbum, pero antes habrán de leer estas breves lineas.

Mi México, pese a que es considerado uniformemente como un solo país, en él existen distintas interpretaciones de lo que significa ser Mexican@, por lo anterior, lo que están por escuchar son los atemporales "Sonidos de muchos Méxicos", por un lado están los aires románticos de Elías, Castro y González Ávila, por otro los tintes impresionistas de Rolón y Moncayo, más allá la rumba folklórico-popular con Márquez y del Castillo, y más pa'k los modernistas Velázquez, Ibarra y Hernández, en añadidura hay que enfatizar la cosmopolita artisticidad de Revueltas por sus tres pequeñas composiciones aquí incluidas (Margarita es impresionista, Allegro es modernista y Canción es romántica) que reflejan a un compositor más nacionalista que el chile!!. Otro aspecto florido es que los músicos son de varias partes, los hay de Sonora, Durango, Jalisco, Oaxaca, Yucatán y por supuesto, de la Ciudad de México, sitio donde todos en algún momento caminarían por sus calles y avenidas pero eso no homogeneizaría sus personalidades ni sus conceptos identitarios, pues ellos entendían bien que la Nación es el ideal cultural que va más allá de lo que un Estado gubernamental pueda representar.

Ricardo Castro (1864-1907)
Dos Estudios de Concierto Op. 20 (1903/04)

Alfonso de Elías (1902-1984)
Intermezzo (1939)

Silvestre Revueltas (1899-1940)
Allegro (1934)
Margarita (191?)
Canción (193?)

Leonardo Velázquez (1935-2004)
Toccata (1967)

José Pablo Moncayo (1912-1958)
Muros Verdes (1951)

Carlos del Castillo (1882-1959)
Veracruzana (No. IV) de Cuatro Danzas mexicanas (192?)
Danza para la mano izquierda (1932)

José Juan Hernández (n.1966)
Sonata para Piano (1998)

Jorge González Ávila (1925-1993)
Preludio No. 5 (19??)

Federico Ibarra (n.1946)
Sonata para Piano No. 2 (1982)

José Rolón (1876-1945)
"Sobre las Olas" Vals Capricho basado en la obra de Juventino Rosas Op. 14 (1919)

Arturo Márquez (n.1950)
Días de Mar y Río (1997)

Piano: Jean Baptiste Müller
267 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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Un interesante aporte de Martín de la Rosa, gracias.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

RE:El Retrato de Lupe: Antología de Música para Violín y Piano Vol. II


Afecto y Sentimiento para nada son sinónimos, el uno procede desde el exterior hacia el sujeto causando una impresión directa, aveces superflua pero sobre todo de duración efímera, mientras que el otro es desde el sujeto hacia lo externo un impulso irracional, quizás involuntario y de continua naturaleza ambivalente, no obstante ambos están sometidos al vigor del Deseo que exige satisfacerse a como dé lugar y por ello son poseídos Cuerpo y Mente para cumplir las pasiones, al final todos estamos a la merced del Goce apolíneo y del Delirio dionisíaco que (no únicamente permean todas las manifestaciones artísticas) están en todos los ámbitos de la Vida antigua, moderna y futura. Por lo anterior, en cuanto al Arte en todas sus disciplinas, la tesis y antítesis son el Barroco y el Romanticismo respectivamente (y no existe síntesis, ni siquiera el lógico y sobrio Clasicismo que está "entre" podría aproximarse a la premisa), el primero porque es idealista del mundo afectivo, abundantemente ornamentado y con muchos efectos artificiales (de lo simple a lo complejo es la regla), a su vez que el segundo es el triunfo de la exaltación individual (el Ego), refiere intensas vivencias y anhela la consumación -o desposeimiento- del Placer fantasioso, por ende, en esta dimensión terrenal todas las acciones humanas (y hasta los fenómenos físicos) se basan en la Dualidad y nada se exime a esta (así que los "absolutos", el Bien y el Mal, son un invento), no sean nihilistas.

Alfonso de Elías (1902-1984)
Nos. 1, 4, 2 & 5 de Cinco Piezas para Violín y Piano (1930/35)

Alejandro Corona (n.1954)
Idilio (No. 1) de Dos Piezas para Violín y Piano Op. 5 (200?)

Higinio Ruvalcaba (1905-1976)
Serenata para Violín y Piano (1920)

Eduardo Gamboa (n.1960)
Mientras llueve (19??)

José Sabre Marroquín (1909-1995)
"De Siempre" Canción (19??, arr. para Violín y Piano)
"Nostalgia" para Violín y Piano (1952)
"De mi Patria" para Violín y Piano (1969)

Carlos Jiménez Mabarak (1916-1994)
"El Retrato de Lupe" Elegía para Violín y Piano (1953)

Miguel Bernal Jiménez (1910-1956)
Tres Danzas Tarascas para Violín y Piano (1951)

Violín: Luis Samuel Saloma
Piano: Duane Cochran
220 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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jueves, 23 de noviembre de 2017

Falla: El Sombrero de Tres Picos


Para conmemorar hoy día el natalicio del gran insigne Manuel de Falla pienso que es menester traeros a vosotros un agradable álbum que trate de él (o mejor dicho, sobre sus obras), por ello he aquí una producción muy adecuada por comentar y en especial porque la presente incluye una excelente interpretación del ballet El Sombrero de Tres Picos que el maestro andaluz compuso basándose deliberadamente en la breve novela homónima de Pedro Antonio de Alarcón y que este a su vez, la escribió inspirándose en un antiguo romance español de procedencia popular -que data del siglo XVIII- conocido como El Corregidor y la Molinera, la temática general son los celos y el adulterio pero la gracia de la pluma de Alarcón reviste la trama de manera chusca y con un trasfondo de alto sentido moral, a continuación, un resumen de esta:

En un lugar de la bella Andalucía (que por desgracia el autor olvidó o quizás nunca deseó revelar) vivía una apacible pareja de molineros muy respetados por todos y todas y que de vez en vez, gustaban de ofrecer tertulias en su hogar, el Molino que se hallaba a las afueras del pueblo X...... en la punta de la colina, asistían todos los vecinos y las personas más distinguidas del pueblo sin importar a que clase social pertenecieran, el anfitrión y señor del hogar, un murciano llamado el Tío Lucas, lograba fascinar a sus invitados con sus platicas de todo tipo de temas mientras que su astucia y grandilocuencia asía de el un personaje querido y bonachón (no obstante tenía una gran joroba y se dice que era muy feo), no menos interesante era la mujer de este, una navarra de buen parecer conocida como la Seña Frasquita, pues la divina fermosura de su semblante y el donaire de su carácter conmovían los sentidos de todo varón que la viese e inspiraba respeto (y recelo además) a las mujeres que con ella tratasen (aunque también la caracterizaba su coquetería y su liberal porte). Aveces a las reuniones arribaba el señor Corregidor quien (además de estar gordo, jorobado y feo, siempre llevaba consigo su sombrero de tres picos, el símbolo que denotaba su autoridad) poco interesado ante las platicas, hallaba justificación su presencia meramente porque era una figura principal entre los pueblerinos, sobra decir que su único interés al asistir era cortejar a la bella molinera, la navarra (que de tonta nada tenía) sabía perfectamente como lidiar con hombres tan arrogantes y alzados como lo era Don Eugenio de Zúñiga y Ponce de León (que así se llamaba su Señoría), cuando este intentaba conquistarla (lo cual sucedió más de una vez) ella le daba -falsas- esperanzas de amor (y quizás algo más.....) siempre y cuando el corregidor nombrara como secretario del ayuntamiento a un sobrino de esta.

Para alcanzar sus objetivos el lascivo corregidor emprende una treta para lograr degustar a la molinera a como diera lugar, una noche (con la ayuda de sus sirvientes y secuaces) mandaría al tío Lucas a ser custodiado por el Alguacil del poblado próximo en su penitenciaria, de esa manera aprovecharía su ausencia para que la dócil Frasquita, sola y desamparada en la gélida madrugada, fuera una presa fácil, pero a pesar de ello el plan no saldría bien como lo esperado, el Corregidor siendo presa de su propia torpeza se caería en un charco que lo dejaría todo empapado de pies a cabeza y al llegar al Molino pediría auxilio y cobijo por su estado, la seña Frasquita aturdida por la situación, se niega abrir su portón a pesar de las suplicas que Don Eugenio pregona pero para su sorpresa, cuando el infame corregidor le muestra el acta para su sobrino (la Frasquita no creía que sus bromas coquetas llegaran a tan lejos) todo el enredo le parece ahora más claro que el mismo cristal y decide furtivamente ir, montada en su burra, en busca de su esposo para que no haya duda de su honradez y virtud. Por el otro lado, el tio Lucas temeroso por la seguridad de su mujer, logra escapar de sus captores e igualmente se dirige, montado en un burro, hacia su molino, por extraño que pareciese los maridos se cruzarían a la mitad de sus caminos a la luz de la luna pero estos no se reconocerían en hurtadillas, en cambio los dos burros se rebuznarían en señal de reconocimiento. Cuando la Frasquita llegó a la casa del Alguacil ambos notaron que el tío Lucas se había fugado, mientras que el tío Lucas al llegar al molino vio las ropas del corregidor colgadas por la chimenea y vio al mismo tipejo desnudo acostado en la cama (e imaginándose lo peor......). Por ende, queriendo venganza, el molinero tomó las vestimentas del corregidor y haciéndose pasar por el (en este punto hay que recordar que ambos son jorobados, así que bien pasaba como tal a la vista de la gente) se dirigió a la residencia de su señoría en busca de la Corregidora (y de paso........ya saben que). El clímax de esta bufa historia se desarrolla cuando todos los personajes principales y secundarios se dan cita en la antesala de la casa de Doña Mercedes Carrillo de Albornóz y Espinosa de los Monteros (nombre de la tan distinguida y principal Corregidora e igualmente muy bella según las referencias) para esclarecer todos los malentendidos (que en verdad eran muchos) pero no sin antes la corregidora reprendería a su esposo hasta los cojones por sus viles acciones, al final el pastor de la localidad exhortaría a todos a la penitencia y de esta manera este enredo pues como se puede imaginar, se resolvió. El ballet El Sombrero de Tres Picos tuvo su estreno el 22 de julio de 1919 en el Alhambra Theatre de Londres por la compañía de Sergei Diaghilev les Ballets russes con coreografía de Léonide Massine, escenografía y vestuario de Pablo Picasso y la orquesta siendo conducida por Ernest Ansermet, desde aquel día esta obra se ha vuelto un clásico del ballet en su escala mundial.

El álbum de hoy incluye la versión orquestal de las Siete Canciones Populares Españolas que Ernesto Halffter realizó bajo la supervisión del propio compositor, y como apoteosis al mismo también se incluye la elegíaca obra orquestal El Llanto de las Sierras del compositor argentino Juan José Castro, compuesta como homenaje póstumo a Manuel de Falla después de que este falleciera el 14 de noviembre de 1946, el titulo de la obra se debe al sitio donde Falla residió sus últimos siete años de vida en Alta Gracia, ciudad entretejida por la Sierra de Córdoba en Argentina.

Manuel de Falla (1876-1946)
Siete Canciones Populares Españolas (1914, versión de Ernesto Halffter para Voz y Orquesta 1938/50-66rev.)
"El Sombrero de Tres Picos" Ballet (1917-19rev.)

Juan José Castro (1895-1968)
"El Llanto de las Sierras" (1947)

Soprano: Ainhoa Arteta
Director: José Ramón Encinar
Orquesta de la Comunidad de Madrid
259 MB
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lunes, 13 de noviembre de 2017

RE:Compositores Mexicanos Vol. V y VI


Iniciaremos la reseña del álbum doble de hoy respetando el orden cronológico de las obras que lo competen, en este entendido la primera mención es la Suite para Orquesta Op. 1 que Rodolfo Halffter compuso a petición de su maestro y amigo Manuel de Falla en los albores de 1924 (seguiría trabajando en ella hasta 1928), siendo esta su primera obra sinfónica de acentuado carácter juvenil pero con un rico lenguaje armónico-melódico netamente español perfectamente equilibrado y desarrollado (además la orquestación es exquisita), fue estrenada íntegramente el 5 de noviembre de 1930 en el Teatro de la Comedia madrileño por Arturo Saco del Valle y la Orquesta Clásica de Madrid. En cuanto a la senda neoclásica el Homenaje a Miguel de Cervantes de Blas Galindo (compuesto en ocasión del 400 aniversario del nacimiento del afamado escritor) cumple con todos los cánones de dicha corriente, en esta suite, temas de danza y ritmos españoles del siglo XVII con armonías y recursos del siglo XX, asimismo la influencia de Halffter es bastante notoria en la obra, se estrenó el 27 de octubre de 1947 por la Orquesta del CNM dirigida por Luis Sandi. El modernismo de la obra Los Cazadores de Joaquín Gutiérrez Heras se perfila dentro de la corriente expresionista del arte, concebida por su autor como un ballet sobre un argumento del coreógrafo Farnesio de Bernal cuyo tema central es el acoso, por razones inexplicables su montaje escénico no se realizó como se hubiese deseado, por su parte el material musical se construye principalmente sobre un lenguaje atonal progresivo, se estrenó el 23 de julio de 1965 por Eduardo Mata dirigiendo a la Orquesta Sinfónica Nacional (en el mismo concierto Mata daría a conocer sus Improvisaciones No. 2) en el Palacio de Bellas Artes.

Cuando se trata de la década de los 60's en México no hay suceso que acapare más la atención que hablar sobre la "XIX edición de los Juegos Olímpicos" realizados en el triste y polémico octubre de 1968 en la capital del país, como nuestro interés es la música esta vez no mencionaremos las cosas que no se olvidan y mejor daremos prioridad a comentar un hecho de lo más emotivo, el 11 de octubre del 68 se realizó La Ceremonia de Recepción del Fuego Olímpico en Teotihuacán tomando como escenario la Plaza de la Pirámide de la Luna de la ciudad de los dioses, ahí se suscitaría un evento sin precedentes que contó con la presencia de más de 5,000 bailarines en el acto, la coreografía fue obra de Guillermo Arriaga Fernández con escenografía de Julio Prieto, las Danzas de Leonardo Velázquez fueron compuestas para tal expreso propósito e interpretadas al fragor ritual por la orquesta que dirigió Armando Zayas, al día siguiente, después de que el Fuego olímpico de Zeus saliera de los cálidos aposentos del señor Xiuhtecuhtli, la antorcha continuaría su trayecto hacia La Inauguración en Ciudad Universitaria. Casi en la misma tendencia temática prehispánico-indigenista (claro, de forma imaginaria y no pretenciosa) se alinea la Suite Indiana que Emilio Ortíz García compusiera en 1972 después de haber asistido al curso de verano que diera el compositor Donald Michalsky en la Universidad Estatal de California en Fullerton, consta de cuatro sencillos movimientos muy propios de un pensamiento musical conservador.

Las dos breves Fanfarrias de Guillermo Pinto Reyes son de un fervoroso carácter eclesiástico y escritas para un ensamble de metales y percusión, el conjunto es tratado como si fuera un gran órgano, en cambio muy contrastantes son el Ciclo de Canciones de Manuel de Elías por su lenguaje atmosférico abstracto, las letras son del propio compositor y fueron concebidas (en su versión para voz y piano) para ser estrenadas por la mezzo Encarnación Vázquez dentro del marco del Festival Cervantino de 1988, la orquestación de 1992 es un excelente trabajo en la materia que enriquece el potencial de la obra. Y ya por finalizar, las obras de Héctor Quintanar, el Divertimento y la orquestación de la Marcha Celaya de Isaías Barrón, fueron realizadas para ser parte del repertorio básico del proyecto que Fernando Lozano en 1988 fundaría denominándolo "Orquestas y Coros juveniles de México" y que con el pasar de los años se transformaría en el actual Sistema Nacional de Fomento Musical, siendo desde sus inicios una copia muy mal trazada del Sistema de Orquestas de Venezuela, a pesar de ello cumple con una labor social de alta demanda que es avivar a la juventud encantandose con el más supremo arte de Euterpe, descrito en palabras de Cervantes:

"La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu"

CD1

Blas Galindo (1910-1993)
"Homenaje a Miguel de Cervantes" Suite para Orquesta (1947)

Joaquín Gutiérrez Heras (1927-2012)
"Los Cazadores" Escena Sinfónica (1961)

Rodolfo Halffter (1900-1987)
Suite para Orquesta Op. 1 (1924/28)

Manuel de Elías (n.1939)
"Canciones del Ocaso" Ciclo para Voz y Piano (1988, Orq. del compositor 1992)

Mezzo-soprano: Adriana Díaz de León
Director: Héctor Quintanar
Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato
208 MB
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CD2

Leonardo Velázquez (1935-2004)
Danzas del Fuego Nuevo (1968)

Héctor Quintanar (1936-2013)
Divertimento para Orquesta infantil (1989)

Isaías Barrón (1882-1964)
Marcha Celaya (1951?, Orq. de Héctor Quintanar 1990)

Guillermo Pinto Reyes (1920-1997)
Fanfarrias (19??)

Emilio Ortiz García (19??-2004)
Suite Indiana (1972)

Director: Héctor Quintanar
Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato
157 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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martes, 7 de noviembre de 2017

Márquez, Ruiz Armengol, Villa-Lobos, Piazzolla


Entre la originalidad y la transcripción, la selección de obras del álbum de hoy (pese a sus estilos y épocas) proceden desde lo más intimo de los líricos aires de la vida urbana, si bien, estilizadas de acorde a los estándares de la música de concierto, estas proyectan una fuerte inspiración popular fusionándose con lo más depurado de la técnica académica por inventiva de los autores. También es un disco pensado especialmente para toda la flota cuerdista y contrabajera que surca por la Web mayor deseando acceder a interpretaciones alternativas en oposición a las monopólicas grabaciones del Cuarteto Latinoamericano que abundan por doquier, por lo demás, el repertorio cumple con todas las expectativas que un buen melómano desea escuchar.

Arturo Márquez (n.1950)
Danzón No. 5 "Portales de Madrugada" (1997, versión para Cuarteto de Cuerdas ????)
"Homenaje a Gismonti" para Cuarteto de Cuerdas (1992)

Mario Ruíz Armengol (1914-2002)
Tres Piezas (1964, 1979, trans. de A. Ramos y J. Delezé para Cuarteto de Cuerdas)

Heitor Villa-Lobos (1887-1959)
Cuarteto de Cuerdas No. 1 (1915-46rev.)

Astor Piazzolla (1921-1992)
Tango Ballet (1956, Trans. de José Bragato para Cuarteto de Cuerdas 1977)

Cuarteto de Cuerdas Quattuorum
284 MB
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Aporte del camarada Martín de la Rosa, gracias.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Gianneo: Obras para Violín y Piano


Tan solo deseo agregaros unas cuantas lineas adicionales para el álbum de hoy. La Sonata para Violín y Piano de Luis Gianneo fue compuesta en San Miguel de Tucumán en el transcurso del año 1935, la obra esta estructurada en tres movimientos sobre un claro lenguaje romántico nacionalista destacando el segundo tiempo (Lento) por su noble lírica de influencia folklórica, por su parte las Cinco Piezas para Violín y Piano datan de 1942 siendo una breve serie de piezas características e igualmente procediendo del contacto con la música tradicional (principalmente del norte de Argentina). Protagonizan las distinguidas intérpretes Edith Murano en el piano y Brunilda Gianneo en el violín, esta última, hija menor del compositor.

Luis Gianneo (1897-1968)
Sonata para Violín y Piano (1935)
Nos. 3, 4 & 5 de Cinco Piezas para Violín y Piano (1942)

Johannes Brahms (1833-1897)
Sonata para Violín y Piano No. 3 en Re menor Op. 108 (1886/88)

Violín: Brunilda Gianneo
Piano: Edith Murano
207 MB
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martes, 31 de octubre de 2017

Roldán: Los Tres Toques, Curujey


"(...) usted sabe, General, que mover a un país, por pequeño que sea, es obra de gigantes. Y quien no se sienta gigante de amor, o de valor, o de pensamiento, o de paciencia, no debe emprenderla"

Del gran revolucionario José Martí al Gral. Máximo Gómez.

Aquellas palabras son apropiadas para describir la titánica labor artística de Amadeo Roldán, personalidad digna de elogio en toda la historia musical cubana y uno de los simpatizantes más distinguidos del afrocubanismo, movimiento intelectual originado en la década de los 20's del pasado siglo cuyo primordial postulado era la reivindicación de las raíces negras a través de una antropología cultural perfeccionada en un Arte con identidad nacional, previo a ello, Roldán fue un músico virtuoso entre dos mundos, España y Cuba son Patria y Matria en toda concepción, hijo mayor de Moisés Roldán (español) y Albertina Gardes (cubana), nació el 12 de julio de 1900 de manera fortuita e inesperada en París debido a que sus familiares visitaban la capital en ocasión de la Exposición Universal, aunque obtuvo la nacionalidad francesa esta siempre fue meramente simbólica, desde su infancia hasta toda la adolescencia vivió en Madrid, en 1908 ingresaría al Real Conservatorio de Música y Declamación para estudiar solfeo, armonía y violín graduándose en 1916, un año antes ganaría el Primer Premio del Concurso Internacional de Violín Pablo Sarasate y a partir de 1917 se incorporaría a la Orquesta Filarmónica de Madrid mientras que paralelamente de forma particular estudiaría composición con Conrado del Campo hasta 1919, ese mismo año se trasladaría junto a su familia a Cuba arribando el 6 de octubre a La Habana, al poco tiempo de su llegada entablaría relaciones con el compositor español Pedro Sanjuán Nortes con quien completaría su formación siendo su pupilo por los siguientes tres años.

En 1920 Roldán formaría junto al pianista Germán Araco un dúo que principalmente se presentaba en el salón del Restaurante Lafayette, fue ahí donde Roldán conocería a un joven periodista llamado Alejo Carpentier que tenía la costumbre de almorzar junto a su padre en dicho sitio (el mismo recinto sería años después la sede del Grupo Minorista que fue una asociación de artistas de vanguardia con un fuerte sentido en la acción política), para 1922 se fundaría (por los esfuerzos del director Gonzalo Roig) la Sinfónica de La Habana en la cual Roldán, además de figurar como el Concertino de la orquesta, conocería a Alejandro García Caturla quien a sus 16 años era (estudiante de derecho en la Universidad) uno de los segundos violines más entusiastas de la agrupación, en 1924 se reformó la Sinfónica en Filarmónica teniendo como director principal a Pedro Sanjuán Nortes, al año siguiente Roldán al ser nombrado subdirector de la orquesta se empeño en ofrecer Conciertos de Música Nueva que hicieron sonar por primera vez obras de Stravinsky, Bartók, Schoenberg, entre muchos otros, en Cuba, en 1927 hace su aparición el Cuarteto de Cuerdas de La Habana (auspiciado por la Sociedad Hispano-Cubana de Cultura) cuyos integrantes eran Amadeo Roldán (violín 1°), Rafael Cabrera (violín 2°), José Sinelnikow (viola) y -el hermano menor del compositor- Alberto Roldán (violonchelo). En 1928 tras la creación de la Pan American Association of Composers su principal gestor, Henry Cowell invitó a Roldán a ser uno de los miembros de esta, siendo desde 1930 director de la West Indies Sections de dicha cooperativa, dos años después asumiría el puesto de director principal de la Filarmónica y en los años posteriores previo a su muerte se enrolaría como maestro de armonía, composición y otras materias en varias instituciones locales (Conservatorio de la Filarmónica, Escuela Normal de Música, Conservatorio Municipal, etc.), fallecería el 2 de marzo de 1939 siendo victima de un cáncer facial.

Con respectos a las obras del álbum de hoy basta decir que son más que interesantes y pueden en potencia sacudirles el cuerpo, el Curujey es un Son que musicaliza un poema de Nicolás Guillén (Jah! con toda seguridad el escritor cubano más musicalizado, algunas fuentes citan a más de 120 compositores de Cuba y otras partes del mundo que se han inspirados en sus Poemas) sobre motivos  de carácter Afro y Sensual de la vida popular cubana, la pieza -aunque breve- goza de ser rica en su variedad rítmica y melódica, mientras que Los Tres Toques es una obra inspirada en celebraciones litúrgicas de origen africano desde la pespectiva de un espectador ajeno a la naturaleza de aquellos ritos, en otro enfoque la obra es antropológica porque su autor en sus labores musicológicas tuvo que presenciar ceremonias de descendientes de indígenas caribes para concebirla. Por último, Curujey se estrenó el 9 de julio de 1932 por la Sociedad Coral de La Habana dirigida por María Muñoz de Quevedo en el Teatro Auditórium (Teatro Amadeo Roldán desde 1959) mientras que Los Tres Toques se estrenarían el 8 de junio de 1934 por su autor dirigiendo a la Orquesta de Cámara de La Habana en el Teatro Campoamor, ambos recintos ubicados en la capital cubana. Bueno pues, Ya Préndanse!!

Amadeo Roldán (1900-1939)
"Los Tres Toques" para gran Orquesta de Cámara (1931)
"Curujey" Son para Coro mixto, dos Pianos y Percusión (1931)

Director: Manuel Duchesne Cuzán
Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba
Coro Nacional de Cuba
162 MB
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lunes, 23 de octubre de 2017

Die Vorhersage: Klaviermusik von José Pomar


Hay ocasiones en que me es debido hablaros sobre músicos desconocidos (o por lo menos poco citados) para daros una referencia más o menos clara del panorama musical latinoamericano a través de su Historia moderna, esto con el propósito de despertar en vosotros una curiosidad (como la mía, Jah!) que los impulse a conocer y comprender nuestro pasado en común, además, de servir a la comunidad de melómanos que deambulamos por doquier siempre deseosos de incrementar nuestra erudición en relación al arte de lo intangible así que por lo tanto y por vez primera, en este sitio he de reseñar algo sobre la vida y obra del compositor mexicano José Pomar, un singular personaje que ha sido indebidamente relegado por el oficialismo de estado debido a sus ideales políticos izquierdistas, pues desde cualquier perspectiva, siempre se consideró así mismo como un hombre del Proletariado, militante del Partido Comunista de México, miembro del Frente Popular Antiimperialista y secretario de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios cuando Silvestre Revueltas había tomado la presidencia de esta asociación en 1937.

Nacido el 18 de junio de 1880 en la Ciudad de México, Pomar fue desde muy joven un vehemente estudioso de la mecánica, materia que deseó formalmente estudiar pero sus necesidades lo arrastraron y definieron dentro del mundo de la música, durante su adolescencia, época económicamente inestable para el y su familia, sus principales maestros fueron Carlos J. Meneses (piano) en su Academia particular (fundada en 1896) y Gustavo E. Campa (composición) igualmente en su Academia privada (fundada en 1898) que estaba anexa a la Casa Wagner y Levien, por estos años compondría su primera obra del cual se tiene registro, El Juglar es una pieza evocativa a la vez que descriptiva, por un lado es un cuadro que ilustra el ambiente de una feria mientras que por otro relata la historia de un personaje carnavalesco que previo a su función, esta hambriento y con pocas fuerzas para realizar su acto, al acaparar la atención de la gente inicia su faena con malabares y otros trucos maravillando a su Público, no obstante, al final de su número es victima de un cansancio que lo aturde hasta quedar muerto en el piso, la muchedumbre, no sabiendo si esa escena es parte del espectáculo, simplemente se dispersa mostrando una indiferencia ante el cadáver, esta miniatura de inocente virtuosismo fue dedicada a Campa y es la única obra que su autor en toda su vida pudo ver publicada al vender los derechos de la pieza a la editorial de la Casa Wagner y Levien en 1904, ese mismo año se casaría con su compañera Luz Aguilar y un joven Diego Rivera le obsequiaría como regalo de bodas un oleo sobre tela retratando a nuestro estimado músico.

La primeras dos décadas de 1900's se caracterizan por ser el periodo más europeizante de la vida de Pomar, por estos años la influencia de la música de Chopin es más que evidente en sus obras, ejemplo de ello son sus Mazurkas y Preludios (su suite La Quimera también es afín de este influjo) que se amoldaban bien a las exigencias de la reinante música de salón de la era Porfiriana, en cuanto al resto de su formación podemos inferir que se consolidó a través de su propio ímpetu en la vida práctica como pianista, sus amistades Pedro L. Ogazon y Luis Moctezuma (ambos alumnos de Meneses e inminentes pianistas del medio musical mexicano de finales del XIX e inicios del XX) fueron un gran apoyo tanto en lo económico como en lo profesional, también entablaría amistad con Manuel M. Ponce cuando este era estudiante del Conservatorio, Pomar le dedicaría su Preludio No. 3 mientras que Ponce de la misma manera le dedicaría su Mazurka No. 17, ambas obras están en la tonalidad de Sol mayor existiendo una ingenua correspondencia entre estas.

En 1908, por insistencia de su amigo Guillermo E. Symonds, se traslada a la ciudad de Pachuca (vivió ahí hasta 1915), sitio donde (aparte de dar clases particulares de piano para sostener a su familia) formaría el Sexteto Pomar (dos violines, un cello, un contrabajo, un armonio y un piano) junto a otros músicos locales, para esta agrupación realizaría arreglos de algunas de sus composiciones para piano además de ofrecer una alternativa para interpretar música sinfónica de manera compacta. Para mediados de 1911, tras el triunfo de la Revolución maderista, fue designado profesor de música del Instituto Científico y Literario (el antecedente más remoto de la UAEH) por exhorto del gobernador Jesús Silva, gracias al puesto Pomar pudo gozar de una vida más estable que le permitiría componer con holgura y regocijo, en 1912 escribiría su primera obra sinfónica, el Concierto para Piano y Orquesta (existen 3 versiones de este, varían en sus dotaciones instrumentales y en minúsculos cambios de la parte solista) dedicado a su estimada y magnifica alumna María Concepción Arias y la suite para piano El Ex-Convento de San Francisco en Pachuca, obra que presume ser la primera totalmente impresionista compuesta por un mexicano (el propio Pomar especifica en su autobiografía que -pese a nunca a ver salido del país- desde 1908 ya tenía conocimiento sobre la música de Claude Debussy y demás compositores europeos de avanzada) y aunque la intención de la pieza es más sensitiva que ilustrativa, sus cinco secciones (agregaría el primer movimiento en 1919) son un paseo a través de dicha construcción franciscana que data del siglo XVI (hoy en día el edificio alberga el Museo Nacional de la Fotografía y el Centro Estatal de las Artes de Hidalgo). De toda la producción pianistica la Sonata El Presagio es un éxito en el género y sin duda su mejor obra lograda para el instrumento, claramente afín a la estética romántica, fue compuesta entre enero y octubre de 1913 e igualmente dedicada a la señorita María C. Arias, aunque la obra posee en sus cinco movimientos títulos programáticos esta carece de argumento alguno, en cuanto a su Sonatina cabe destacar de ella que fue su última obra para piano y compuesta en 1934 en tiempos del nacionalismo en auge.

Antes de concluir tan solo quiero mencionar un comentario final. En 1936 José Pomar (contando con el apoyo de maestros y alumnos disidentes del CNM) fundó la Escuela Popular Nocturna de Música para Trabajadores y Obreros, institución que en sus inicios compartía el mismo inmueble que el Conservatorio (cuando este se ubicaba en la calle Moneda No. 16 del centro histórico) y razón principal por el cual Pomar se distanciaría y posteriormente (al fundarse el INBA) se enemistaría con Carlos Chávez (es increíble saber cuantos músicos se vieron relegados por el egocentrismo chavista), pese a ello, desde su creación se desempeñó como director y docente de esta, a escasas semanas de su muerte (ocurrida el 13 de septiembre de 1961) era el subdirector de la misma, en 1969 cambiaría de nombre y sería conocida como la Escuela Superior de Música del INBA (ah por cierto, actualmente Yo estudio en ella), también a Pomar se debe, cuando era oficial del Departamento General de Bellas Artes (1915/16), las creaciones del Conservatorio de Guanajuato en 1915 (desde 1952 es parte de la Universidad de Guanajuato) y del Conservatorio de Puebla en 1917 (eso de fundar escuelas vaya que fue una constante en su vida).

José Pomar (1880-1961)
"El Juglar" (1898)
"La Quimera" Suite (1899/1902)
Mazurka No. 1 en La menor (1903)
Mazurka No. 3 en Fa sostenido menor (1908)
Sonatina (1934)
Preludio No. 3 en Sol mayor (1907)
"El Ex-Convento de San Francisco en Pachuca" Suite Impresionista mexicana (1912/19)
"El Presagio" Sonata en Fa sostenido menor (1913)

Piano: Daniel Noli
259 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers


Y por cierto, José Pomar en 1911 y 1913 se vería en la necesidad de dejar el lápiz y papel pautado por un fusil y municiones para luchar dentro de la Revolución, de ahí porque su sentir tan directo con el proletariado.