viernes, 8 de septiembre de 2017

RE:Ponce: Conciertos


Hoy en día, en las escuelas de música abundan gente en demasía con el deseo de ser un As de la Guitarra más allá de si las intenciones de los y las intérpretes son del perfil clásico, jazz, rock, o cualquier otro género que venga en boga, y nada hay de malo en ello, por el contrario, pues cuando un instrumento es (por fisonomía y sonoridad) bello por naturaleza además que versátil, sencillamente no puede ser ignorado. En nuestra actualidad, la enseñanza de la Guitarra "con validez oficial y profesional" en instituciones de educación superior es algo convencional en toda aquella que ostente "de prestigio" proclamarse (en todo el mundo, ehh!!), pero por difícil que pareciese, estimados lectores, esto no siempre fue así.

Como bien sabéis, la Guitarra es descendiente directo de la Vihuela, lejanamente emparentada con el Laúd y procedente de España hacia el mundo, por ello, no debe sorprendernos que sea la nación de Cervantes la más relevante en cuanto a sus orígenes, su evolución y posteriormente, su consagración a través de los tiempos, si bien, los prototipos del instrumento (de 3 y/o 4 cuerdas) datan del siglo XIV, no será hasta finales del XVI que su presencia se hará notoria en toda la península Ibérica. En 1596, al ser publicado en Barcelona el método titulado Guitarra española y vandola, en dos maneras de guitarra castellana y cathalana de cinco órdenes (10 cuerdas) por Juan Carlos Amat (músico aficionado, médico de profesión y arduo escritor), podemos considerar esta fecha como el Preludio a su formal aparición en el siguiente siglo (por cierto, la guitarra española arribó a Francia en la primera década de 1600's por el gallego Luis de Briceño, el intérprete más respetado de aquella época -por lo menos sí hasta 1630-).

En la primera mitad del XVII, el Barroco en plenitud, figuras como Gaspar Sanz, Francisco Guerau en España, Nicolao Doici de Velasco en Portugal, Girolamo Montesardo, Giovanni Ambrosio Colonna en Italia y Francesco Corbetta en Francia, introducirían la Guitarra en los círculos más cultos de aquellos países, y apesar de que fue del gusto de la más altas esferas sociales (El Rey Sol la declaró como su instrumento predilecto), su aceptación en la música de cámara sería escasa y en la música sacra rotundamente derogada. El XVIII traería consigo nuevos adalides en la composición, interpretación y teorización, entre los cuales destacan, Santiago de Murcia, Antonio de Santa Cruz y Fernando Ferandiere, pero el más trascendental suceso para la Guitarra durante este siglo se efectuaría en 1788 en Weimar,  cuando el Luthier alemán, Jacob Augustus Otto, diseñó el prototipo de la Guitarra que hoy en día conocemos convencionalmente al incorporar su Sexta cuerda además de suprimir el viejo sistema de órdenes dobles por un innovador sistema de cuerdas simples, su propagación fue casi inmediata en toda Europa, ejemplo de ello, entre 1797-99 Luigi Boccherini sería de los primeros compositores en escribir música de cámara para Guitarra de seis cuerdas, sus cuatro Quintetos para Guitarra y Cuarteto de Cuerdas son muy probablemente, las obras más relevantes del clasicismo para el instrumento.

Ahora bien, después de todo lo inductivo al Tema, llegados al siglo XIX por fin trataré el punto que deseo tengan en mayor consideración: La Guitarra en el Conservatorio.

El Real Conservatorio de Madrid tiene el distintivo de ser la más antigua escuela -en cuanto a música se refiere a nivel superior- de España al ser fundado en 1830, a su momento de creación la Guitarra no era una opción que se ofertara al público interesado, esto ligeramente cambiaría en 1857 cuando se creó el puesto de "maestro honorario" que ocupó primeramente Miguel Carnicer (guitarrista catalán que sintetizó y perfeccionó dentro de su técnica las escuelas de Fernando Sor y Dionisio Aguado) a expensas de una paga mínima e influencia baja como docente en dicha institución, naturalmente, el puesto no era ni prestigiado ni codiciado por los intérpretes con mayor maestría en ejecución, pero la existencia de esta clase cumplía con la necesidad de llevar de alguna forma la Guitarra a las aulas del Conservatorio. En la década de 1870's entraría en escena una de las primeras grandes leyendas de la Guitarra moderna a nivel mundial, Francisco Tárrega (quienes hayan nacido en los 90's y hayan tenido un celular Nokia recordarán el Nokia Tune, que es en realidad los compases 13 a 16 del Gran Vals en La mayor de Tárrega), artista cuyo nombre, al igual que su música, son sinónimo de grandeza y originalidad, varias de sus obras son parte del acervo obligado de todo guitarrista que diga llamarse conocedor, su influencia ayudó para que a finales del XIX e inicios del siguiente, la Guitarra (de la vida rural campesina a las calles urbanas, pasando por tabernas y teatros de cuestionables reputaciones) llegara a ser apreciada en los recintos de mayor fama en Europa y luego, al resto del mundo.

Y hasta aquí puede que todo suene muy bonito, pero paradojicamente, en pleno siglo XX no había Institución alguna que ofreciera "estudios profesionales" en Guitarra en todo el orbe, esta situación no cambiaría hasta que en diciembre de 1935 el Real Conservatorio de Madrid ofició la Licenciatura en Guitarra designando a Regino Sainz de la Maza (afamado guitarrista a quien Joaquín Rodrigo le compondría y dedicaría su Concierto de Aranjuez) como profesor y jefe de academia aunque con un bajo perfil de maestro interino (?), lo insólito del caso es que esta Institución tardó más de 100 años desde su fundación en normalizar esta Cátedra, y eso que para la tercera década de 1900's ya habían dejado huella Maestros tan inminentes como Miguel Llobet, cuyo más famoso pupilo, Andrés Segovia es con toda seguridad, el más destacado guitarrista del siglo, pero también llamarían la atención Agustin Barrios y el anteriormente citado, Regino Sainz de la Maza. En México, el CNM decretaría el nivel superior en Guitarra en 1938, el yucateco Renán Cárdenas Pinelo sería el primer egresado de todo el país al aprobar su examen de oposición en 1939.

Todo lo anterior es solo una breve reflexión sobre la Guitarra para que tengan algo en que pensar cuando escuchen o toquen este bello instrumento, en cuanto al álbum de hoy les he de recomendar el Concierto del Sur de Manuel M. Ponce, compuesto a petición de Andrés Segovia y a quien la partitura esta dedicada, su titulo alude a la música andaluza del sur de España cuya influencia dentro de la obra se aprecia en los giros melódicos flamencos de la parte solista, su estreno se realizó en Montevideo, Uruguay el 4 de octubre de 1941 por la Orquesta del SODRE bajo la dirección Ponce y Segovia en la Guitarra.

Manuel María Ponce (1882-1948)
Concierto "Romántico" para Piano y Orquesta (1910/11)
Concierto "del Sur" para Guitarra y pequeña Orquesta (1941)
Concierto para Violín y Orquesta (1942)*

Piano: Guadalupe Parrondo
Guitarra: Alfonso Moreno
Violín: Román Revueltas
Director: Román Revueltas
Director: José Guadalupe Flores*
Orquesta Sinfónica de Aguascalientes
353 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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2 comentarios:

  1. Descargando...
    Gracias por compartir

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  2. Many thanks and regards from The Netherlands.
    Veel dank en groeten uit Nederland.

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