martes, 26 de diciembre de 2017

Gomes: Il Guarany


El siglo XIX en Brasil se caracteriza por sus vertiginosos cambios políticos y sociales que más de una vez redefinirían la concepción cultural e identitaria del país, tras la inminente invasión de los ejércitos de Napoleón hacia la península ibérica, el príncipe regente Don Juan junto a toda la Casa Real de Los Bragança arribarían a Rio de Janeiro a principios de 1808 trasladando a la Colonia los poderes y el gobierno del imperio portugués, siete años después el Virreinato se elevaría a categoría de Reino y consolidada en 1822 la independencia emergería el Imperio (dividido en dos periodos monárquicos entre la tempestuosa Regencia 1831/40), tras la decadencia del mismo se consagraría en 1889 la República federal (aboliendo la esclavitud Sí! pero igual trayendo sus turbulentos segmentos) que hasta nuestros días se ha mantenido, pero como todos vosotros sabéis que el desarrollo de las Ciencias y las Artes en una Nación siempre son dependientes de la estabilidad, el buen entendimiento y (sobre todo) del Capital financiero, nos centraremos Hoy en dar referencia de “la figura musical más emblemática del Brasil decimonónico” en tiempos del apacible reinado de Don Pedro II, él es nada más y nada menos que Antônio Carlos Gomes.

El hijo menor de Pedro de Alcântara había asumido las responsabilidades como Emperador del Brasil en 1840 a la edad de 14 años y aunque siendo muy joven para tal carga, la historia cultural brasileña iniciaría con ello uno de sus periodos más esplendorosos, principalmente porque su Monarca era demasiado astuto e inteligente para dirigir su Nación y siempre se mostraba dispuesto a auspiciar el fomento de las Artes en la misma, tal cual como lo había hecho su familia previo a la abdicación de Don Pedro I en 1831, cuatro años antes de que Don Pedro II tomase el poder nació Nhô Tonico (como lo nombraban su más allegados) el 11 de julio de 1836 en Campinas, estado de São Paulo, dentro del seno de una familia de músicos, su padre Manoel José Gomes (casado con Fabiana María Jaguari Cardoso) era músico provinciano de medios modestos que a través de los gajes del oficio se convirtió en director de Bandas, una tía suya llamada Joaquina era cantante lírica y su hermano mayor José Pedro, diestro violinista, también figuró como director de Ópera, a temprana edad aprendería de ellos las bases teóricas de la Música, a tocar el Piano al igual que otros instrumentos y un gusto muy refinado por la Literatura, más tarde en su adolescencia ayudaría al sostenimiento de su numerosa familia dando clases particulares y tocando en la orquesta de su padre, a partir de los 15 años escribiría sus primeras obras (valses, cuadrillas y polcas) y tres años después, en 1854, compondría la Missa de São Sebastião que denotaba ya su incipiente talento y misma que sería apreciada por las autoridades clericales de su localidad, al año siguiente debutaría como pianista profesional.

A inicios de 1859 compone su Missa de Nossa Senhora da Conceição (dedicada al Dr. Mamede José Gomes da Silva) siendo estrenada el 25 de febrero del mismo en Campinas, al poco rato escribiría su Himno Académico con letra de Bittencourt Sampaio para ser presentado en un concierto benéfico de la "Sociedad para la Protección de Artistas" y rápidamente haciéndose célebre entre los estudiantes de la Facultad de Derecho de São Paulo (mismo que hasta el día de hoy aún se canta en dicha institución), de ahí en adelante empezaría a entablar relaciones con nobles y aristócratas, en junio del corriente viajaría a Rio de Janeiro para buscar una audiencia con Don Pedro II, gracias a la intermediación de la Condesa Luisa Margarida lograría el músico entrevistarse con el emperador, a finales del año ingresaría al Imperial Conservatorio de Música para perfeccionarse en composición con Gioacchino Giannini por los siguientes dos años, tras graduarse produciría su primera ópera, A Noite do Castelo (con libreto de José Amat y siendo basada en la novela de Antônio Feliciano de Castilho), estrenada en el Teatro Lyrico Fluminense el 4 de septiembre de 1861, por el buen acogimiento de la misma S. M. lo congratuló designándolo "Caballero de la Orden de la Rosa". El Teatro municipal de Rio vería su siguiente ópera, Joana de Flandres (con libreto de Salvador de Mendoça), estrenarse  el 15 de septiembre de 1863, siendo también recibida con beneplácito y considerada superior a su anterior obra, ante tales éxitos Don Pedro II, ampliamente convencido del potencial del joven compositor, le otorgaría una beca para estudiar en Europa (se dice que era deseo del Emperador que Gomes estudiase en Alemania para que absorbiera los ideales de Richard Wagner pero la Emperatriz Doña Teresa Cristina decidió que el destino fuese Italia). El 8 de noviembre de 1863 partiría en el navío inglés Paraná con rumbo hacia Lisboa siendo despedido por una multitud entre familiares, amigos y admiradores, todos deseándole el mejor de los éxitos en su ida al viejo mundo, arribaría a la capital portuguesa a finales de mes para entrevistarse con el Rey Fernando II quien expediría la carta de recomendación que Gomes presentaría a Lauro Rossi, en ese entonces director y maestro de composición del Conservatorio de Milán, para ingresar a tan prestigiada institución, desde enero de 1864 estudiaría arduamente con Rossi por los siguientes dos años y en su último curso con Alberto Mazzucato, terminando así su formación en tres años (que usualmente se concluía en cuatro) y recibiéndose con honores como maestro compositor.

Llegaos aqueste punto por fin citaremos el asunto principal de todo éste monólogo: Il Guarany

Corría el verano de 1867, era una tarde común y tranquila en Milán cuando el compositor Gomes paseaba por la Piazza del Duomo hasta que en su andar escuchó a un pregonero decir "Il Guarany! Il Guarany! Storia interessante dei selvaggi del Brasile!" motivo que despertaría la curiosidad del músico y acercándose al vendedor le compraría un ejemplar -traducido al italiano- de la novela O Guarani (1857, primera parte de la Trilogía indianista) del brasileño José Martiniano de Alencar, lo leería e inmediatamente lo mostraría a Antonio Scalvini y entre ambos nacería la idea de llevar al teatro lírico tan original historia:

La acción tiene lugar en los alrededores de Rio en 1560, varios aventureros españoles y portugueses  liderados por Don Antonio de Mariz se dirigen a su Castillo trayendo a un compañero asesinado por una mujer indígena tras una fallida expedición, Don Antonio intuye que la tribu Aimoré prontamente los habrán de atacar, por ello elige a Don Alvaro para organizar la defensa del Fuerte y, si sale victorioso de la contienda, le promete la mano de su hija Cecilia, ella quien realmente está enamorada del jefe de la tribu Guaraní, Pery, debido a que él la había rescatado anteriormente de unos indígenas salvajes, empalidece al recibir la noticia de su arreglado compromiso, a pesar de ello en un momento de intimidad, confiesa su amor a Pery e inmediatamente la corresponde, seguido el acto a la noche siguiente, Pery deambularía por la Floresta cantando elogios por su amada hasta que divisaría una reunión de renegados españoles encabezados por Gonzales conspirando contra Don Antonio para robar el oro y raptar a su hija, Pery, habiendo presenciado tal confabulación, emprende la ida hacia el Castillo mientras que por otro lado, Cecilia aguarda intranquila el regreso de su amado, de repente Gonzales irrumpe por la ventana en sus aposentos causando un tumulto hasta que una flecha lo hiere en el brazo, ésta había sido lanzada del arco de Pery al momento de su llegada y trayendo consigo a Don Antonio, para mala suerte de todos, a excepción de Gonzales, la tribu Aimoré empieza su asedio al Castillo y una vez concluido y todos heridos, Cecilia y Pery caen prisioneros, al llegar a la aldea indígena Cecilia es presentada ante el Cacique quien se muestra maravillado por la belleza de la mujer blanca deseando hacerla Reina de su tribu, en cambio la ventura de Pery, que bien sabían  los Aimoré de su amistad con Don Antonio, es ser desmembrado y devorado por su gente. Los preparativos se efectúan al día siguiente, a hurtadillas Cecilia visita a Pery en su prisión para liberarlo y que escape, pero él le advierte que sí lo libera no escaparía y enfrentaría al Cacique y sus hombres. La ceremonia empieza con la invocación de los dioses pero en medio de la exaltación los portugueses junto a Don Antonio y Don Alvaro invaden con artera milicia y liberando a los prisioneros, no obstante en la disputa Don Alvaro fallece. De regreso al Castillo, Don Antonio sabe que el Destino esta sellado, Gonzales y sus aventureros han unido fuerzas con los Aimoré para eliminarlos de una vez por todas, el padre quiere que su hija viva y por ello Pery le sugiere una vía secreta para marcharse y evadir a los intrusos, Don Antonio no se muestra seguro de dejar a Cecilia en las manos de un No creyente de la fe católica, desistiendo de sus antiguos ídolos, Pery es bautizado por el hidalgo y le ordena, despidiéndose entre amargos llantos, abandonar el Castillo junto a su hija, al poco rato arribarían todos los enemigos y al momento de que Don Alvaro y Gonzales se encararon el uno al otro, cientos de barriles de pólvora estallaron y derrumbando todo alrededor, los enamorados ven a la distancia el Castillo sucumbir.

Por razones desconocidas Scalvini no pudo terminar el libreto y concesionó la labor a Carlos d'Ormenville quien una vez terminado el libreto lo daría al compositor, trabajaría por los siguientes dos años en su obra. Y es así como Il Guarany se llevaría a escena el 19 de marzo de 1870 en el prestigiado y único Teatro alla Scala de Milán con un estrepitoso éxito que dio gloria y fama perpetua al compositor y su obra, el estreno en Brasil se realizó el 2 de diciembre de 1870 (en ocasión del 45° cumpleaños de Don Pedro II) en el Teatro Lyrico Fluminense e igualmente recibida con clamor por su público, de ahí en adelante en menos de 15 años la ópera se presentaría victoriosamente por todo el mundo occidental: Londres (1872), Santiago de Chile (1873), Buenos Aires (1874), Viena (1875), Bruselas, Barcelona y Montevideo (1876), San Petersburgo y Moscú (1879), Lisboa (1880) y [ver hasta abajo] Nueva York (1884). Así que ya saben, he aquí una historia con mucho Drama para vuestras emociones. Rasga o Coraçao.

Antônio Carlos Gomes (1836-1896)
"Il Guarany" Ópera en cuatro actos (1867/69)

Director: John Neschling
Soprano: Verónica Villarroel (Cecilia)
Tenor: Plácido Domingo (Pery)
Tenor: Marcus Haddock (Don Alvaro)
Tenor: Graham Sanders (Ruy-Bento)
Barítono: Carlos Álvarez (Gonzales)
Bajo: Hao Jiang Tian (Don Antonio de Mariz)
Bajo: John-Paul Bogart (Alonso)
Bajo: Pieris Zarmas (Pedro)
Bajo: Boris Martinović (Il Cacico)
Orchester der Beethovenhalle Bonn
Chor und Extrachor der Oper der Stadt Bonn
848 MB
EAC:FLAC+Cue+Log & Covers

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Il Guarany de Antônio Carlos Gomes tuvo su estreno en México el 22 (repitiéndose el 23, 25 y 27) de diciembre de 1883 en el –antiguo, glorioso y llorado- Gran Teatro Nacional en producción de la compañía italiana de Napoleón Sieni, las reseñas de la crítica publicadas en los periódicos "El Monitor Republicano" y "El Nacional" se mostraron favorables y adversas a la vez, una de éstas fue escrita por Melesio Morales (bajo el seudónimo París), los curiosos podrán fácilmente encontrar en la Web referencias aqueste Tema, por otro lado me pregunto ¿Por qué está ópera no se presentó en Francia si ésta era la capital de la ópera en el siglo XIX? No les parece raro? Bueno, quizás no sea algo relevante saber.

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